Introducción
De humano el deseo fue el de siempre
De humano el deseo fue el de siempre
la misma mirada de hombre lujurioso
los mismos hábitos de la piel,
sudorosa por el placer
la sed que en besos bañaba un cuerpo virgen
piel que erizada pedía mas
que buscaba la hoguera en su ser
un animal sin nacer.
Desvestida en su mirada
entregada a un cuerpo
deseosa y salvaje
de labios rojos carnosos
con ganas de un encuentro carnal
bailaba en su ritual el sexo animal
llamaba al aullido de la polución,
la caperuza frente al aullido cayó
la caperuza frente al aullido cayó
Sin terminar . . .