Hace exactamente mes y siete días que quería decirlo,
sin excusas esta es la hora en que puedo hacerlo,
cuando ya ha subido la marea y las aves se hallan en silencio.
Cuando he perdido un lugar en la banca y cae sin basilar la lluvia,
sin un techo por una larga avenida, sin transito y sin esquinas.
Cuando recibes compañía de un ser de cuatro patas …
que chilla en su tristeza y te sigue a donde vayas.
Si por cosas de la vida antes oculté las palabras
por que incierto era el deseo y ahora incierto el sentimiento,
si de verdad creer pudiera, pero con lo mínimo entiendo.
Decirlo ahora puedo. . .
(Iv)