Si aun eres capaz de tomarte un café a mi lado,
regalarme un beso intencionado
si en vez de creer lo sientes,
si te gusto más que el humo.
Si aun prefieres un mordisco en tus labios
y olvidas los ligeros y extraños,
jugar con mis dedos y apretarlos
jugar con tu pelo y desordenarlo
Olvida que el tiempo va pasando
pero no frenes cada abrazo,
quédate justo a mi lado
hasta que nos hallemos separados.
No es lo mismo, tu lo has dicho.
Pero es un segundo para encontrarnos
en medio de un espacio en el que no tenemos contacto.
Si tu en verdad quisieras,
si tan solo sintieras,
si lo repitieras y lo vivieras,
no tendrías que esperar a que existiera.
No tendrías que preguntar. . .
¿?
(Iv)