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sábado, 12 de noviembre de 2011


Donde vi nacer el amor sin control ,
donde perdí miradas para ver una obra gratis actuada por el corazón.

Siempre en cada esquina
un tramo de amor,
con un beso, una acaricia
miradas que suscitan  . . .

Desde la otra calle
 la sombra de un mirar  extra
… y el deseo,
la piel espesa.

Amor vertiginoso de un frio nocturno
de una mano a tu mano,
 la multitud ignora, juzgando en vano.

El empañase vidrio y la visión borrosa de una calle sola,
hacia pasiones ajenas
miradas se concentran.

De la envidia con una sonrisa,
con la necesidad y el cuerpo oculto,
Bogotá ciudad de amores y deseos profundos.

martes, 8 de noviembre de 2011

. . . una vez mas


Cuánta razón hay en no querer creer,
pero también cuanto deseo que alguien me convenza
que el camino a recorrer sea una respuesta,
Certera
Verdadera
Completa
¿Que se sentirá?
De mil besos uno para no olvidar
y entre cada uno aquello que se llama felicidad.

Creer en mi propia vos
y en que puedo mirarte y respirar,
hablar sin titubear de lo que siento,
sin miedo a tener que llorar
sin tener que esperar …..si  te vas.

¿Que se siente que te quieran?
Se que es amar sin esperar…


(H. Andrew) Por todo y por nada :p

lunes, 24 de octubre de 2011

Que lo decida el tiempo


Como te quiero
de verdad como te quiero.
Hombre de lagrimas cortas y suspiros tormentosos,
que tu sabia palabra has posado en mi
que amarme has elegido
 tenerte eh decidido
hasta malograr este cometido,
hasta el último ritmo de un reloj partido.

(J) Muuuuuaaaaaa!!!!!!!!

sábado, 10 de septiembre de 2011

Impreciso I


Hace exactamente  mes y siete días que quería decirlo,
sin excusas  esta es la hora en que puedo hacerlo,
cuando ya ha subido la marea y las aves se hallan en silencio.

Cuando he perdido un lugar en la banca y  cae sin basilar la lluvia,
sin un techo por una larga avenida, sin transito y sin esquinas.
Cuando recibes compañía de un ser de cuatro patas …
que chilla en su tristeza y te sigue a donde vayas.

Si por cosas de la vida antes oculté las palabras
por que incierto era el deseo y ahora incierto el sentimiento,
si de verdad creer pudiera,  pero con lo mínimo entiendo.

Decirlo ahora puedo. . .

(Iv)


lunes, 1 de agosto de 2011

La última vez

Cuando nada quiere
cuando se mata amar
cuando por fin acaba
cuando no te veré mas
Gracias

1 de agosto 2011 10:20 pm

miércoles, 22 de junio de 2011

Mendigo

Un tallo desojado como una lagrima en su rostro,
 por el viento arrastrado y secado
 con argumentos que nacen del corazón,
 y de sed un torrente en las venas.
Un cuerpo que se ha convertido en angustia,
tristeza que sin besos no calma
pero en besos felicidad que calla.
Curvas que en sombra se pronuncian,
ante la gloria de una luz germinan,
como amante de  la noche viva
como “hembra” que goza su vida.
Tranquilo en las brumas cálidas,
buscando un respiro lavanda
en invierno los pétalos rojos,
que a su boca gustan, sabor a manzana.
En la nube que es la mente
la imagen del hombre fértil,
azuza presencias amadas
desprecia cobarde su alma.
En la última puerta del camino,
Sin herraduras de hierro y menos cerrada,
Sin ropa y sin deseos se escapan
Cuerpos que amor escarban.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Como algunas cosas

… Había acabado la tinta,
y se habían desvanecido las palabras…

Al cerrar los ojos lentamente,
cómo tierra árida se siente,
no saber por que llorar.

Como un río seco,
con un puente casi viejo
sin personas que lo crucen,
sin labios que besar

como el aire fétido
de las antiguas callejuelas
sin por quien suspirar.

Como el arrullo del día seco
como la lluvia sin gotas frescas
como el canto de la abuela muerta
duele también esperar.

Trasnochar para sentir sus pasos
y el canto de un gallo viejo
sabiendo que no llega un alma
la mía ah de escapar.

con el azote de un mar vivo
y el manto de la oscuridad
con el azote de un olvido
bajo el cielo eh de andar.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Un gesto de Felicidad.


Lo que escribí aquel día
no tuvo la intención de derramar una lagrima en ti,
ni de robar tu silencio.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Extraño

Pasa que por más extraño que sea, no puedes esperar a que sea diferente.
Que las palabras sean siempre iguales,
que la belleza no se desvanezca
 y que lleve siempre un nombre de cariño.

Que un intervalo del tiempo sea eterno
Y las palabras llenas de sentimientos.

Que se encuentren los rostros siempre,
mientras las miradas son lejanas.
Que el adiós este lleno de amor y se recuerde luego
q´ el regreso sea igual, de muchas palabras;
los besos existentes, los abrazos, la espera. . .

Continuar
(hmmm...)

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Si me dices no al terminar un beso
¿Qué crees que podría sentir?
¿Pensarías en que despojaría mi alma para ti,
o que caminaría en sentido contrario?
¿Que crees que sentiría?
Preferirías verme inmadura y caída,
tal vez desearías que me sujetara a tu piel,
que ignorara aquella palabra ¿basta o cariñosa?
No, podría ser mi respuesta a tanto amor,
quemarme de tristeza y dolor
enterrarme en el llanto y a veces en la calma
¿Podrías tú vivir sin mí?
¿Tiene sentido aquello que haces?
Nada más podrías seguir besándome
y callarte para siempre.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Café

Eres mas ausente
entre café, café, y café.
como su color, negro te tornas
como su sabor fuerte, pensamiento no es.

Tu silbido, taciturno
oídos sordos y obtusos,
huyendo de tu escándalo y tu silencio.
Eres mas ausente, un frío café.

Entre líneas nada eres
Solo tinta recorrida,
Chorreada en las esquinas
Corrosivo entre el papel.

Y ahora yo también ausente
me has llevado entre tu mente
pero nada es quererme
mucho es perder, regar café.

sábado, 9 de octubre de 2010

1.

El capricho por un vino me desvelo el día, me acomode en el sofá y veía más allá de mis piernas, pensaba en lo estruendoso que puede llegar a ser el silencio, a veces se agitaba, no como una tormenta, sino, como la calma intensa después de ella en el que se estremece el mundo en aparente causa, motivo claro de la ausencia del alma, del cuerpo y la paciencia.

Bailaba el vino tinto en mi vaso donde siempre tomo café, no fue copa rota ni fina cristalería, se sujetaba la oreja en mi mano sin yo hacer ninguna fuerza sobre ella, un poco inclinada, como las revoltosas olas se rebosaba el vino por la boca y después, sin más fortuna deje caer todo entre mis piernas y al sofá.

3.

Por fin su cuerpo se adentro a un cuadrado cuya luz era media, en la mesa de centro los tulipanes azules se convertían en la atracción por un segundo, con el rechizan de la madera del suelo se entendía la convivencia con los comejenes, y el intenso olor a café era el aroma que siempre cargaba en su piel, así, todos imaginaban su boca desde el punto amargo y simple hasta el más empalagoso jugo de placer. Su sombra empezaba a jugar de nuevo en cada rincón del lugar, las ratas corrían por doquier al son de sus pies; los ojos que la veían por la rendija de una ventana se empezaban a pagar, el sonido de un llanto empezaba a filtrarse a la casa, los pasos de la mujer empezaron a sonar más fuertes, la luz se encendió por completo y de sopetón entro el aire que golpeo el rostro puro y angelical de ella. Las ventanas se abrieron y un hombre tosco y deprimido se hallaba regando la tierra con sus lágrimas, sus manos jalaban sus cortos cabellos y ocultaban sus ojos a la vez, la mujer dio vuelta y salió, ensucio sus pies con arena fresca y se sentó junto a él, busco tranquila la luna escondida mientras el calmaba su llanto y volvía el silencio; así pasó.

La mujer empezó hablar y solo dijo una frase, su vos no era como el sonido de un arpa, ni sus altos los hacía tan fino como un violín pero cada palabra articulada por sus labios ya era el deseo hecho realidad.

4.

– Tienes solo un segundo más para llorar.

Inmediatamente se silencio el lugar, aquellos ojos que la veían se crecieron como luna nueva y brillaron con toda la fuerza. El cabello de la mujer empezó acariciarle rostro mostrando la dirección hacia donde corría la briza, permaneció quieta un rato hasta que el ruidillo de una rata dio entrada a una vos masculina.

– Somos cuerpos opuestos pero al final carne, somos la maldad y el bien, somos deseos reprimidos pero también cazadores de duendes, buscamos la oportunidad a la vista del mal y a la vista de nuestro propio bien obtenemos lo que buscamos.

– La maldad ante todo parece ser reina de los buenos caprichos y de las intensas emociones, la bondad por ser se alía con la maldad y termina en el mismo camino, así que en las buenas o malas acciones no hay validez ético, solo tiene existencia en cuanto la pasión del amor.

Tumbados por un desconsuelo, ornamentados con el canto de los grillos y el bajo de un búho, excluidos por si mismos uno de la vida del otro, la noche empezaba a tomar un color naranja un poco violento, la brisa se atenuaba y se comportaba como un susurro.
La mujer de las hermosas piernas se levanto y entro a la casa, él se hundía a cada minuto entre la tierra dejando ir el pasado, olvidando que ella fue y será su retrato por que la muerte así lo había querido, porque en su muerte así el lo había determinado.
Como un fantasma cada noche llegaba a rogar amor y caprichos y ella simplemente lo dejaba ir con el tiempo sabiendo que en cada luna él la seguiría hasta el regocijo de sus penas y estarían juntos bajo las estrellas entre animales y llanto.

Chantal dormía tranquila pocas horas y desmontaba sus sentimientos ante una cámara fotográfica, día tras día allí se plasmaba su vida.

jueves, 7 de octubre de 2010

Catalina

Caminó descalza más de cinco cuadras,
saludo a cada uno en la vía,
Hola carmen,
Hola Isabel,
Hola Matías,
Hola José,
Hola vida,
Hola muerte.

Con su barroca decoración entre el minimalismo de la naturaleza a la espera de almas y a la espera de nada, Catalina y la muerte rieron sin cesar de vinos, quesos y nueces.
Placentera se hacia la tarde cuando menos calor hacia, las canarias se escondían y la muerte se despedía:

-Adiós Catalina nos veremos otro día.

Catalina camino unas cuadras más,
poco a poco se dormía

¡No te duermas Catalina!

De regreso, con los ojos entre abiertos y cerrados, ni Carmen, ni Isabel, ni Matías, José a lo lejos se veía y la vida una mano le extendía . . .

- Ya llegaste Catalina.

jueves, 15 de julio de 2010

. . .

No sé, tal vez sin ropa por las calles solo cubierta de miradas, con la sonrisa desprendida y los dientes torcidos, sin esmero de un buen peinado, curva y empinada. Después, sentada en una banca de madera frente a Bolívar, una aromática y el humo ajeno de la nicotina, la piel erizada por la cumbia de la briza y la mirada acongojada y satisfecha.
Los pasos no cesan, de lado y lado se mueven las caderas, la oscuridad es exacta y los hijos de la luna juegan sobre el mar a la pesca.
Sin sigilo y un silbido pero en silencio a las palabras, sin desgracias y sin gracias se deslizan hasta los senos el miedo en lagrimas y se pierden debajo de ellos; los perros yacen durmiendo en las esquinas nadie sabe si tristes, solo unas lagañas le empachan el ojo.
Sentada ahora sobre madera húmeda, verdosa y fría, casi podrida, se mesen las caderas, por debajo azuza el viento; despacio la curva de la espalda se refina sobre las líneas, tabla tras otras hasta hacerse un muelle, el cabello desprendido fingiendo suavidad y deseando que alguien le peine.
Se hace feto el cuerpo, las rodillas sobre su frente aguantan su pesar, los hijos de la luna hacen renacer el color de su piel pálida y mojosa, el rocío prende a llorar y la mirada aun acongojada casi muerta,...ya muerta.

De vez en cuando los peces se dejan pescar.